Hay anécdotas que no deben dejarse en el olvido porque son realmente picarescas y merecen cierto reconocimiento.
Roy Keane o “Psycho”, como le conocían en Manchester, donde fue un ídolo, es ahora entrenador del Sunderland, un equipo que nunca ha destacado en la Premier y que siempre ha ido a caballo de las 2 divisiones máximas del futbol inglés.
El año pasado, Keane cogió al equipo y lo ascendió.
Recordó cuando empezó esta temporada, que el verdadero reto empezaba ahora, el poder aguantar el ritmo de la Premier, la considerada mejor liga del mundo por futbolistas y expertos, y poder así afrontar los verdaderos objetivos que tiene el equipo, que no son más que afianzarse en la tabla sin peligrar y para próximas campañas poder estar en Europa; el aumento de presupuesto ayudará mucho.
Pero el primer reto que tuvo Keane en el equipo vino mucho antes, y no era algo futbolístico por así decirlo … ni tan siquiera concernía a la formación física.
Al parecer, justo antes de un partido que debía enfrentar al Sunderland con el Ipswich, en el vestuario del equipo estaba sonando “Dancing Queen” del grupo ABBA y varios jugadores bailando … algo que no gustó en absoluto a “Psycho”, pero que optó por no decir nada en un principio, era un novato aún.
El Sunderland perdió 3-1.
ABBA no volvió a sonar en el vestuario (música que había elegido un masajista) … pero lo que más molestó a Keane, no fue que estuvieran distraídos, sino el hecho de que, según sus palabras:
Ninguno de los jugadores tuvo las pelotas de decir:
“No vamos a escuchar esta basura”
Vía | Sport


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