De atar, locos de atar. Lo comprendí viendo el Atlético de Madrid - Almería del Domingo. Este Atlético es capaz de lo mejor y de lo peor, y ya empiezan a parecerse a los globetrotters del fútbol español. Es decir, quizás no verás mucho deporte, pero el espectáculo está asegurado. Además, comparten colores con el legendario equipo de malabaristas de Harlem. Todo cuadra, chavales: ya tienen mote.
Sólo el Atlético es capaz de ir ganando un partido 2-0, dejar que le empaten dos veces, y acabar marcando seis goles y encajando tres en un partido que batió récords. El Atlético no marcaba seis goles en casa desde hace 10 años, con Arrigo Sacchi al frente del equipo. Al descanso ya se habían marcado 7 tantos en el partido (4-3 a favor de los locales), algo que no sucedía desde la temporada 1953/54. Fue en un partido entre el Barcelona y el Oviedo, en donde los catalanes le endosaron un 7-0 antes de llegar al final de la primera parte. El encuentro finalizó 9-0.
En resumen, un Atlético al que salvaron las dos expulsiones del rival, que llegó a empatar el partido dos veces jugando con 9; y que sigue sembrando demasiadas dudas en defensa como para estar tranquilos en ese cuarto puesto.
Respecto a los demás de arriba… ¡pincharon todos! El único que se reenganchó a la lucha por un puesto europeo fue el Sevilla, que salió de su enésima crisis de la temporada ganando con efectividad a un Villarreal que se relajó en exceso. La racha del equipo levantino se vio truncada por quien menos esperaban, el Sevilla dirigido por un resucitado Daniel Alves; en una jornada en que se habrían podido poner a tiro del Madrid. El equipo blanco, por su parte; empató frente al Mallorca, que jugó un gran partido y confirmó su status de bestia negra de los de Shuster. A este paso, quizás el Barcelona debería plantearse fichar a Manzano para la próxima temporada, porque sus números frente al Madrid son abrumadores. Y de paso, echarle un ojo a David Güiza, el máximo artillero nacional. Se puede decir que los merengues salvaron los muebles, porque gracias a un pésimo arbitraje de Daudén (que no lo hizo mal del todo teniendo en cuenta el nivel del arbitraje español en general) se les perdonó un gol válido y un penalti.
Y antes hemos mencionado al Barcelona… ¿Qué hizo el conjunto azulgrana? Pues ensayar el tilo al palo, básicamente. Hasta en tres ocasiones dio el balón en la madera de la portería del “Pato”. Viendo el bagaje ofensivo del Barça últimamente, tres ocasiones de gol sin ir entre los tres palos (no, el palo no cuenta “entre los tres palos” y el larguero tampoco) es toda una proeza. Luego dice Joan Laporta que el Barça va bien, y que los periodistas se inventan cosas para hacer daño al Barça. O sea, que nos toma por gilipollas, vamos. Pero bueno, hay que perdonarle… el pobre está haciendo campaña personal utilizando el Barcelona para promocionarse. Ves a saber a qué se quiere dedicar de aquí a unos añitos cuando deje la presidencia del club. ¿Alguien se atreve a hacer apuestas? Yo digo que al circo, de payaso a la política. ¡Ah! Seguimos sin noticias de Ronnie. Pregunten en el Pachá.
El resto de la jornada no deparó más sorpresas. El Zaragoza sigue en caída libre, y gracias a que la temporada acaba pronto, porque de lo contrario alguno pensaría que son capaces de acabar con puntuación negativa en la clasificación. El Valencia es un desastre monumental, el Espanyol no levanta cabeza y Clemente ha vuelto. Sí, señores ¡ha vuelto el autobús! Cómo me gustaría que acabase salvando al Murcia y se quedase en Primera el año que viene, ¡hombre!


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