Camina con paso firme el que puede ser el jugador revelación del año.
Ha liderado al Zenit a la consecución de la Copa de la UEFA con una solvencia que no se recuerda, y desde que apareció tras sus dos partidos de sanción en el tercer partido de la Eurocopa, está deslumbrando a media Europa. Es Andrei Arshavin, el pequeño diez de Rusia.
Arshavin es uno de esos jugadores de los que aparece uno cada década. Uno que a cada entrenador le gustaría tener, no sólo por sus cualidades técnicas, velocidad, y olfato goleador, sino por la inusitada inteligencia con que lee cada partido. Yo le pondría a jugar en cualquier posición, le diría que saliese al campo y jugase donde quisiera, estoy seguro de que no haría falta más, porque él solito sabría qué hacer en cada momento.
Si queréis mi opinión - y ahora es cuando se me echan los lectores a la yugular - prefiero mil veces a un jugador como Arshavin que a un Cristiano Ronaldo o Ronaldinho en sus mejores tiempos. Arshavin no tiene el regate característico de las grandes estrellas, no hace goles espectaculares ni es tan mediático, pero es un segundo entrenador dentro del campo. Cuando está, el equipo da un salto de calidad diferencial. Juega fácil y hace jugar a su equipo alrededor de él, está siempre en la posición adecuada, se dosifica bien físicamente y ve el fútbol a un nivel superior. Las grandes estrellas juegan para ellos mismos y para la grada, y cuando están deprimidos o no les sale nada, perjudican más al equipo de lo que lo ayudan.
La lástima es no haberlo descubierto antes.
Por desgracia, el fútbol Ruso a nivel de club no ha destacado demasiado en la última década, a excepción de los dos últimos años. Por eso, Arshavin ha permanecido oculto de las miradas del gran público - y los grandes clubes europeos - durante los siete años que lleva vistiendo la camiseta del Zenit St. Petesburgo, tras su debut con veinte años, pero esta Eurocopa y el gran papel que está haciendo Rusia, eliminando a la que todos consideraban la gran favorita (Holanda) puede catapultar a Arshavin a la fama.
¿Quién sabe? Puede que algún equipo se acabe fijando en él y contratándole para salir del fútbol ruso el año que viene.
En todo caso, Andrei ya ha hecho historia. Rusia está en semifinales.


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3 comentarios
La verdad es que lo que esta haciendo este jugador es increíble. Ayer, hacer pasar a su selección a las semifinales. Y terminar el partido con un gol en el que no regatea cara a cara al defensa, pero le vence por pura inteligencia.
Además, tiene una estabilidad buenísima y es muy dificil frenarle.
Si España vence hoy a Italia, espero que no esté tan inspirado…o aún mejor, que aún así ganemos.
Pues ya han empezado a decir que el Barça anda interesado por si lo de Hleb no cuaja … y el precio de Arshavin no pasaría de los 10 millones de euros … así que, si no termina en el Barça, fijo que cualquier otro club lo acaba comprando.
Pues yo prefiero a Arshavin que a Hleb eh?