La verdad, me esperaba más de este Barça. Ayer, 85.000 aficionados acudieron al Nou Camp para vivir una fiesta, una exhibición de su equipo para la gradería. Guardiola había preparado para la parroquia culé una sesión de entrenamiento de 90 minutos para que la gente disfrutase con su equipo. Pidieron al utillero 11 conos de color rojo y blanco y los dispusieron por el campo de forma aleatoria. Messi y Etoo empezaron a ensayar sus dribblings y virguerías, haciendo carrera en zig-zag entre los conos. El bueno de Gudjohnsen ensayaba su tiro a puerta desde varios puntos de la frontal del área, y a Messi le dio por pedir unos muñecos de cartón piedra para practicar sus tiros de falta. Eso sí, pidió que le pusieran el cono que representaba al portero a un lado, porque ya se sabe que las primeras veces cuesta más acertar.
La verdad es que me esperaba más de la sesión de entrenamiento que vimos, en la que tras marcar unos cuantos goles, los jugadores empezaron a hacer un rondito que se hacía interminable. Además, no me explico cómo uno de los balones acabó rebotando en uno de los conos y colándose en la portería de Valdés por toda la escuadra… vale que fuese un entrenamiento, pero ¿hacía falta dejarse marcar ese golazo por un simple objeto inanimado?
¡Qué verguenza de entrenamiento! Prefiero ver un partido de fútbol, ¡que me devuelvan el dinero!


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1 comentario
Joas xD
Y no haré más comentarios.