¿Nadie quiere ir al Real Madrid?
Parece mentira que el club más laureado del siglo no consiga fichar a un delantero que cubra la baja de Robinho. Hace un tiempo se decía que todos los jugadores del mundo se morían por ir a jugar al Real Madrid, ahora, desgraciadamente se ha demostrado que no es así.
Mucho me temo que no tiene nada que ver con el proyecto deportivo del equipo blanco, que a estas alturas se presenta sólido, está más relacionado con intereses extradeportivos. Casualmente los dos últimos intereses del Real Madrid, Villa y Cazorla, han utilizado el acercamiento del club blanco para conseguir sendos aumentos en sus respectivos clubs.
“No me vi en el Real Madrid, esta es mi casa” declaraba Santi Cazorla después de haber firmado una renovación que incluía una duplicación de sueldo. Pues resulta que al señor Cazorla lo cogieron unas horas antes hablando con Casillas por teléfono y pidiéndole detalles de su futura vida en Madrid. A esas horas estaba hecho, pero más tarde se descubrió que el único interés de Santiago consistía en ver aumentados sus emolumentos.
En el caso Villa, tres cuartos de lo mismo. El jugador se queda en Valencia, cobrando mucho más pero inmerso en una actualidad convulsa que, desde luego, no parece el terreno más apropiado para levantar un equipo de fútbol serio y la misión de Emery, tiene visos de imposible.
Lo que está claro en los dos casos, es que jugar en el Real Madrid no es lo mismo que hacerlo en Villareal o en Valencia. Claro que es una carta arriesgada y fracasar en el club blanco puede hundir a un jugador, pero si se consigue triunfar la proyección no es equiparable a la de los dos equipos anteriormente citados.
Resumiendo, que el Madrid sigue a la caza de un delantero y Calderón sigue cosechando fracasos y más fracasos en el terreno de fichajes. Total, siempre puede acabar volviendo al mercado holandés, allí le salen amigos por todas partes.


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